Hay voces que se escuchan y se olvidan, y otras que permanecen, que acarician la memoria y se instalan en el alma. La de Martín Alcántara pertenece a estas últimas.
En el 2025, su timbre firme, educado y profundamente humano alcanzó nuevas alturas, conquistando escenarios internacionales y colocándolo entre los nominados a Locutor del Año en el máximo galardón del arte dominicano: el Premio Soberano, por segundo año consecutivo.
El año pasado, la voz del destacado locutor dominicano resonó con fuerza en los Premios de la Sociedad de Artistas de la Voz de Estados Unidos (SOVAS), donde fue nominado en cinco categorías y se alzó con dos estatuillas que hoy reposan como testigos de su excelencia.
Allí, sus palabras se transformaron en emoción pura al conquistar la categoría Canción Hablada con “Lo que vi”, un poema de su autoría, escrito como ofrenda al nacimiento de su hija Lía, hace ya 15 años. No fue solo una pieza artística. Fue una confesión hecha sonido.
También fue reconocido por Mejor Página Web, gracias a una plataforma que no solo exhibe su talento, sino que lo proyecta con elegancia y visión profesional, convirtiéndose en vitrina viva de su versatilidad vocal.
En la duodécima edición de los SOVAS, Alcántara también figuró como nominado en Demo Corporativo, con su Demo Promo TV para RTVD, y en Tráiler TV, por el tráiler de la serie animada Trinitarios, reafirmando su dominio de los matices que exige la narración audiovisual contemporánea.
El 2025 fue, sin dudas, un año de consolidación. Su voz se convirtió en referente masculino de RTVD, donde cada producción encontró en él el tono justo, la cadencia precisa y la claridad necesaria para comunicar con autoridad y sensibilidad.
Su voz también se hizo sentir en espacios corporativos y ceremoniales, como la premiación de empleados del Banco Popular, así como en producciones institucionales del Grupo Cometa, EGE Haina y Mapfre del BHD, llevando profesionalismo y elegancia a cada palabra pronunciada.
Un talento educado por la disciplina
Alcántara no improvisa su grandeza. Su voz, armoniosa y poética, ha sido vehículo para transportar al público a través del tiempo, con la narración y descripción de hechos históricos, como hizo en la serie animada Trinitarios.
Su registro ha sabido adaptarse a comerciales, narrativas institucionales y noticiosas. Ha sido parte del staff de locutores de reconocidos medios informativos como CDN, La Radio, y ha dado vida sonora a producciones como Autopista del Ámbar, Ruta del Cariño, Tardecita Navideña, Al timón de la crisis, Las Reinas del Caribe, Oda a Freddy Beras Goico y Santa Regala Recalentao, entre otras.
Para Alcántara, la locución no es solo una profesión: es un acto de fe. “Es un oficio consagrado, que exige celo por la perfección, el aprendizaje constante y actualización permanente”, afirma.
Ese compromiso se refleja en su formación académica. Licenciado en Marketing, con una maestría en Marketing Digital y actualmente cursando estudios de Trabajo Social en Nueva York. Alcántara entiende que una gran voz se fortalece con conocimiento, cultura y sensibilidad social.
En él habita una voz fresca, contemporánea y de matices universales. Una voz que no grita para imponerse, sino que se eleva para quedarse.








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