La revisión de teléfonos móviles dejó de ser un trámite meramente digital para convertirse en un control presencial en el corazón comercial del Distrito Nacional, con la apertura de un Centro de Revisión Preventiva de Celulares en Plaza Central, una de las principales zonas de compra y venta de dispositivos usados del país.
El pequeño cubículo, ubicado estratégicamente en el segundo nivel del centro comercial, opera con agentes de la Policía Nacional y técnicos del Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), y tiene como objetivo combatir la venta de celulares robados, rompiendo la cadena de reventa antes de que los equipos cambien de manos.
El procedimiento es simple pero efectivo: el comprador o vendedor entrega el dispositivo y, en cuestión de minutos, los agentes verifican su estatus en la base de datos de la Policía Nacional, determinando si el equipo figura como robado o si su historial está limpio. El centro funciona de 9:00 de la mañana a 8:00 de la noche, cubriendo prácticamente toda la jornada comercial.
Las autoridades explicaron que la verificación no se limita al IMEI local, sino que incluye cruces de información con bases de datos internacionales, especialmente de Estados Unidos, de donde proviene gran parte de los equipos que alimentan el mercado informal. Esta práctica busca cerrar brechas utilizadas para comercializar dispositivos bloqueados por robo o impago en otros países.
Según cifras del Ministerio de Interior y Policía, solo en el primer semestre de 2025 se registraron más de 5,000 denuncias por robo de celulares, una cifra que las autoridades consideran conservadora, debido al alto nivel de subregistro.
El establecimiento de este centro responde a la necesidad de reforzar la prevención en puntos críticos, ya que los bloqueos remotos no siempre resultan suficientes frente a las estrategias utilizadas para “blanquear” equipos o venderlos por piezas. En muchos casos, el comprador final termina perdiendo su dinero al adquirir un dispositivo que luego queda inutilizable.
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, ha adelantado que este modelo no se limitará a Plaza Central, sino que será replicado en otras zonas con alta actividad de comercio tecnológico, como parte de una estrategia de prevención del delito de oportunidad, estrechamente vinculado a robos y hechos violentos.
Mientras algunos comerciantes valoran la medida como un paso hacia la formalización del sector, otros la perciben como una amenaza a la rapidez de las transacciones. No obstante, las autoridades subrayan que el impacto real dependerá de que los ciudadanos asuman la verificación como un paso previo indispensable antes de comprar un celular de segunda mano.








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