El uso de ácidos en el cuidado facial se ha vuelto tendencia, pero aplicarlos sin conocimiento puede generar irritación, manchas e incluso daño en la barrera cutánea. Ante esto, el médico estético y antiedad Dr. Hugo Ávila ofreció una guía clara sobre los principales ácidos utilizados en dermatología y cómo integrarlos de forma segura a la rutina diaria.
Ávila recordó que los ácidos no funcionan igual en todas las pieles. Algunos hidratan, otros exfolian y otros actúan como renovadores celulares profundos.
Entre los más importantes mencionó:
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Ácido hialurónico, ideal para hidratar en profundidad y apto para todo tipo de pieles.
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Ácido láctico, recomendado para pieles secas o deshidratadas por ser un exfoliante suave y respetuoso.
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Ácido glicólico, útil para pieles mixtas o grasas que buscan luminosidad y textura más uniforme.
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Ácido salicílico, el más indicado para tratar piel grasa, puntos negros y acné por su efecto seborregulador.
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Vitamina C (ácido ascórbico), antioxidante potente que no siempre es compatible con pieles grasas o acneicas.
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Ácido retinoico, el más efectivo para manchas y antiedad, pero también el más irritante, por lo que debe usarse de forma progresiva.
El especialista advirtió que mezclar productos sin orientación médica podría generar reacciones fuertes, sobre todo en pieles sensibles.
“Lo esencial es personalizar la rutina. No todos los ácidos son para todas las pieles y su uso debe ser responsable”, afirmó Ávila.
Recomendó iniciar con pocas aplicaciones semanales, evitar el retinoico en zonas sensibles y nunca usar ácidos sin protector solar.








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