“Como esto está, Gualey y Guachupita nos quedan chiquito…”, así dijo ayer un comerciante de San Andrés Boca al referirse al ambiente de inseguridad que arrecia diariamente en esa demarcación.
Los lugareños de este municipio expresaron a elCaribe que desde hace pocos meses la delincuencia se convirtió en el pan de cada día tras adueñarse no tan solo de sus bienes u objetos de valor sino también de su paz y tranquilidad.
Así lo contó doña Irsa, quien trabaja en un colmado ubicado en la calle respaldo 27 en el Barrio La Ceiba de ese lugar.
La señora expresó que, precisamente la semana pasado fue víctima de un asalto en ese establecimiento, por parte de tres delincuentes que circulaban a bordo de una motocicleta.
Comentó que los antisociales le sustrajeron 14 mil pesos, y que ni se inmutaron al ver que este negocio tenía cámaras de seguridad o que fuera a plena luz del día.
Irsa explicó que en esa misma vía, es casi un hábito que algún transeúnte sea sorprendido por un atracador para quitarle sus pertenencias.
“Esta delincuencia está acabando con nosotros, con la gente trabajadora y nadie hace nada por nosotros”, enfatizó Irsa.
Asimismo, en ese mismo sector, una banquera fue atracada por unos sujetos y la despojaron de cuatro mil pesos y su teléfono móvil.
Ya no vale cerrar temprano: delincuentes lo hacen de día
Los locales comentaron que ya no vale que los negocios cierren temprano o antes de que oscurezca, con claridad y a vista de todos, la delincuencia arrecia en este lugar.
Juan Mojica explicó que “de un tiempo para acá” comenzó a cerrar temprano la bodega donde trabaja.
“Antes de las 9:00 ya estoy cerrando y depende, porque a veces son las 7:00 de la noche y si no hay nadie aquí me voy”, contó.
Dueño de relojería dejó de vender artículos de valor
Por el asedio de los antisociales en el municipio de Boca Chica, Ramón Sánchez, dejó de vender artículos de valor en su relojería.
Aseguró que desde el inicio de la pandemia se agudizó la inseguridad en esa demarcación, por lo que procedió a vender mercancía que fuera barata.
“Por eso es que yo vendo pocas cosas caras. Nosotros vendíamos platas y relojes de oro, pero ya eso no lo vendo, no señor…”, argumentó Sánchez.
Agregar comentario