La XXII edición de la Cumbre Judicial Iberoamericana dio inicio con la participación de altos representantes del sistema judicial de 23 países.
El evento, que se celebra con gran expectativa, reúne a presidentes de Cortes Supremas y Consejos de la Judicatura de toda Iberoamérica.
En esta nueva edición, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, destacó el valor estratégico de este encuentro internacional.
Fortalecimiento institucional y cooperación
Durante su intervención, Molina afirmó que la cumbre representa una inversión en la estabilidad democrática de la región.
En su visión, esta reunión fortalece el Estado de derecho y favorece el desarrollo institucional de los sistemas judiciales.
Además, subrayó que la cooperación judicial internacional se vuelve cada vez más necesaria ante los desafíos comunes de la región.
La Cumbre Judicial Iberoamericana permite unificar criterios y promover buenas prácticas en el ámbito judicial.
Seguridad jurídica como pilar del desarrollo
Luis Henry Molina explicó que la seguridad jurídica es uno de los principales beneficios que se derivan de este tipo de encuentros.
Para el magistrado, cuando las instituciones judiciales actúan con coherencia y eficacia, se garantiza un entorno de confianza para la ciudadanía.
Asimismo, resaltó que los acuerdos y compromisos que surgen de estas cumbres fortalecen la coherencia normativa entre los países participantes.
Esta coherencia, según indicó, permite enfrentar los retos sociales con mayor solidez y transparencia.
Promoción de la cohesión social en la región
La cohesión social también fue uno de los temas centrales abordados durante la apertura de la cumbre.
Molina afirmó que una justicia confiable contribuye a reducir las desigualdades y fortalece la legitimidad de las instituciones.
Señaló que la inclusión, el acceso igualitario a la justicia y la eficiencia procesal son ejes fundamentales para alcanzar una sociedad más equitativa.
La Cumbre Judicial Iberoamericana se convierte, en este sentido, en un espacio clave para trazar estrategias comunes.
Un compromiso con la justicia y la democracia
El encuentro judicial no solo busca el intercambio de ideas, sino también el compromiso con reformas estructurales.
Según expresó el presidente de la Suprema Corte, los sistemas de justicia deben modernizarse para responder a las nuevas exigencias sociales.
Esta modernización implica el uso de tecnologías, la formación continua de los operadores judiciales y la transparencia institucional.
Durante la jornada inaugural, se reafirmó el interés de todos los países participantes en construir sistemas judiciales más eficaces y accesibles.
Un foro con impacto regional
La Cumbre Judicial Iberoamericana ha demostrado ser, a lo largo de sus ediciones, un foro de impacto regional con resultados concretos.
Gracias a este espacio de diálogo, los poderes judiciales logran generar sinergias que trascienden fronteras.
Este año, la agenda de trabajo incluye debates sobre transformación digital, acceso a la justicia, derechos humanos y cooperación internacional.
La voz de los presidentes de las Cortes Supremas cobra especial relevancia en un contexto global marcado por la incertidumbre.
Conclusión: unión para un futuro más justo
Luis Henry Molina concluyó su intervención reafirmando el compromiso de la República Dominicana con la justicia regional.
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