La actriz y humorista dominicana Angelita Curiel, reconocida popularmente como “La Mulatona”, murió tras varios días ingresada en un centro de salud debido a complicaciones médicas.
Su partida enluta al medio artístico, que la recuerda como un ícono de la vedette en los años ochenta y como una figura de gran impacto en la televisión nacional.
Curiel fue atendida inicialmente en el hospital Darío Contreras, luego de una crisis que afectó su salud. Posteriormente, su condición renal empeoró y debió ser trasladada a la Plaza de la Salud, donde finalmente perdió la vida.
Hasta el momento no se han ofrecido detalles sobre el lugar y la fecha en que se realizarán las honras fúnebres.
Una figura emblemática de los años 80
Durante la década de los ochenta, Angelita Curiel se convirtió en una de las vedettes más destacadas de la escena artística dominicana.
Su presencia imponente y su carisma natural le abrieron las puertas en espectáculos de gran relevancia, en los que supo ganarse el aplauso del público.
Su talento no se limitó al baile y al espectáculo, ya que también incursionó en la actuación y el humor.
En la televisión formó parte de diferentes programas de entretenimiento, donde su versatilidad brilló con fuerza. Gracias a su estilo único, “La Mulatona” logró consolidarse como una de las artistas más recordadas de su generación.
Su huella en el humor y la televisión
Angelita Curiel no solo representaba sensualidad y fuerza escénica, sino que también supo destacarse como humorista.
Su capacidad para desenvolverse en distintos géneros la convirtió en una figura completa. Muchos artistas que compartieron escenario con ella la describen como una mujer de carácter fuerte y, al mismo tiempo, con una gran sensibilidad humana.
La televisión dominicana de aquella época encontró en ella a una representante de la nueva ola de artistas femeninas que combinaban talento y personalidad.
Su legado permanece en la memoria colectiva, especialmente en quienes vivieron los años dorados de la vedette en el país.
Un legado artístico que trasciende generaciones
El fallecimiento de Angelita Curiel marca el final de una trayectoria que inspiró a muchas mujeres en el mundo del espectáculo.
Su nombre, ligado al personaje de “La Mulatona”, representa una época de glamour, comedia y entretenimiento que todavía se evoca con nostalgia.
Su vida estuvo marcada por el esfuerzo y la dedicación al arte, dejando una herencia cultural que va más allá de sus presentaciones en los escenarios.
Aunque las nuevas generaciones tal vez no la conocieron de primera mano, su influencia se mantiene en la historia de la televisión y el humor dominicano.
La comunidad artística se encuentra a la espera de conocer detalles sobre los actos fúnebres, donde seguramente se le rendirá tributo por su gran aporte al entretenimiento nacional.
La noticia de su partida deja un vacío, pero también resalta el valor de su contribución a la cultura popular.
La memoria de Angelita Curiel quedará asociada a la fuerza, el talento y la capacidad de conectar con el público en cada una de sus presentaciones.
Su figura, sin dudas, seguirá siendo recordada como parte esencial de una época de esplendor en la televisión y el espectáculo en República Dominicana.








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